> Sigue la histórica ruta de peregrinación desde Lucca hasta Siena
> Camina por pueblos pintorescos, senderos bordeados de cipreses y viñedos
> Sumérgete en el paisaje toscano con encantadores alojamientos a lo largo del camino
El viaje de Lucca a Siena sigue una parte de la famosa Via Francigena, una antigua ruta de peregrinación que, desde la época medieval, ha sido recorrida por peregrinos, comerciantes y exploradores. Este camino histórico conectaba Canterbury en Inglaterra con Roma y fue documentado por primera vez en 990 por el Arzobispo Sigeric. Hoy en día, la Via Francigena es más que una ruta de peregrinación; es un camino que revela el corazón de la Toscana y te conecta con la rica historia y vibrante cultura de la región.
Mientras caminas por esta ruta, experimentarás la belleza de las colinas ondulantes de la Toscana, los viñedos exuberantes y los olivares, y el encanto de los pueblos atemporales. La Via Francigena es un viaje a través del tiempo, con cada paso siguiendo las huellas de innumerables viajeros. Después de un día de caminata, encontrarás descanso y relajación en alojamientos que encarnan la auténtica hospitalidad toscana—esta peregrinación no es solo un viaje físico, sino una conexión significativa con el alma de la Toscana.