Cuando la mayoría de la gente piensa en Suiza, se imagina picos afilados, chalets de madera, prados verdes, y vacas con campanas pastando bajo cumbres nevadas. Parece atemporal, casi como si fuera un escenario perfecto.
Pero los Alpes suizos no son una postal. Son un paisaje cultural vivo, moldeado por la geografía, el idioma, la tradición, y siglos de adaptación humana a la vida en la montaña. Los senderos que recorres mientras haces senderismo en Suiza siguen rutas comerciales, caminos de ganado y pasos alpinos que han conectado comunidades durante generaciones. Para entender realmente este país, tienes que mirar más allá de los picos y adentrarte en el ritmo de vida que se desarrolla entre ellos.