Hacer una caminata por los Alpes no se trata solo de cruzar pasos dramáticos y caminar por prados llenos de flores. Para muchos excursionistas, hacer trekking en los Alpes también es un viaje por una de las culturas gastronómicas más reconfortantes de Europa. Después de horas en el sendero, la comida alpina se convierte en parte de la recompensa, algo que esperar al final del día.
Moldeada por generaciones de vida en la montaña, la cocina alpina se basa en ingredientes simples, quesos locales, lácteos frescos y platos reconfortantes que te ayudan a recuperarte y recargar energías. En refugios, pueblos y granjas de montaña a lo largo de la ruta, la comida es más que una comida. Es hospitalidad, tradición y orgullo, servidos en un plato.