Los Alpes son mucho más que un dramático telón de fondo de picos elevados y valles esculpidos por glaciares. Son un paisaje cultural vivo, moldeado por siglos de personas que se han adaptado a la altitud, el clima y el aislamiento. Extendiéndose a través de ocho países, el arco alpino ha sido durante mucho tiempo un cruce de caminos de comercio, migración e ideas, y esa historia sigue siendo visible en los pueblos, valles y pasos de montaña por los que caminas hoy en día.
Para los excursionistas, esto significa que los Alpes nunca son "solo un paisaje". Los senderos siguen antiguas rutas utilizadas por pastores y comerciantes, los refugios reflejan la comida y la hospitalidad regional, y cada valle tiene su propio ritmo de lenguaje, arquitectura y tradición. Camina durante unos días y lo sentirás: hacer senderismo en los Alpes es tanto un viaje cultural como físico.