La etapa de hoy te lleva desde las montañas sobre Oliena hasta el pueblo lleno de murales de Orgosolo, cruzando una sección remota y escarpada del paisaje del Supramonte. El día comienza con una subida constante a través de laderas boscosas y terreno rocoso, abriéndose gradualmente a vistas panorámicas de montaña y el paisaje salvaje de Cerdeña.
Mientras ganas altitud, la ruta atraviesa mesetas altas y crestas de piedra caliza bajo el Monte Corrasi, uno de los picos más icónicos de la región. El terreno hoy es aventurero y variado, con senderos de montaña rocosos, superficies irregulares y varias secciones de estilo alpino donde el camino puede ser tenue o menos claramente marcado. La navegación cuidadosa es esencial, especialmente en los tramos más remotos de la ruta.
A lo largo del camino, pasarás por miradores panorámicos, caminos de pastores y paisajes de montaña aislados que muestran la belleza cruda del interior de Cerdeña. El sendero alterna entre secciones rocosas abiertas y corredores forestales más tranquilos, ofreciendo una sensación constante de naturaleza salvaje y soledad durante todo el día.
Después de las secciones de montaña más altas, la ruta desciende gradualmente hacia Orgosolo a través de terrenos ondulados y paisajes rurales. Los kilómetros finales te llevan a uno de los pueblos de montaña con más carácter de Cerdeña, famoso por sus coloridos murales, fuertes tradiciones y ambiente auténtico. Después de una etapa larga y exigente, Orgosolo es el lugar perfecto para relajarse y reflexionar sobre otra aventura inolvidable en la Via Selvaggia Cerdeña.