Tu día empieza en el Refugio Vega de Urriellu, ubicado al pie del impresionante Picu Urriellu (también conocido como Naranjo de Bulnes), y termina en Fuente Dé o Espinama, dependiendo de la disponibilidad. Antes de comenzar, te recomendamos encarecidamente que consultes las condiciones con el guardián del refugio. Esta etapa es una de las más duras y variadas de toda la ruta: físicamente exigente, técnicamente desafiante y que requiere atención constante a la navegación.
El sendero se dirige hacia el suroeste y desciende a través de la Garganta del Jou Sin Tierrre, un paisaje kárstico lunar de roca gris, cráteres y, dependiendo de la temporada, manchas de nieve. Esta primera sección es lenta y requiere un paso firme: espera trepadas, rocas sueltas y tramos donde el camino parece desaparecer. Algunas secciones requieren trepar sobre rocas. No se necesita equipo especial, pero tendrás que usar las manos en algunos lugares. Hay áreas sin marcar donde debes depender estrictamente de tus herramientas de navegación. La recepción móvil está ausente hasta el punto más alto de la etapa, poco después de salir de Jou de los Boches, por lo que es crucial no perder de vista la ruta GPS en ningún momento.
Desde Jou de los Boches, continúa hacia el camino a la izquierda, siguiendo la ruta “El Anillo de Picos” pasando por la Garganta de los Boches. Poco después, el sendero se divide en dos, ambos llevando al Collado Horcados Rojos. En la bifurcación, toma la ruta a tu izquierda, ya que la variante de la derecha incluye un tramo muy empinado y expuesto que requiere habilidades avanzadas de montañismo. La ruta que lleva al Collado Horcados Rojos solía tener una cuerda para ayudar a los excursionistas, pero debido a la falta de mantenimiento, ha sido retirada.
En el Collado Horcados Rojos, te reincorporas al sendero principal. Desde aquí, el terreno se suaviza ligeramente, girando hacia el sureste y cruzando la espectacular área de Horcados Rojos, uno de los aspectos visuales más destacados del recorrido y un lugar fantástico para fotos.
Una vez que llegues al Mirador de El Cable, estás cerca de la estación del teleférico que desciende a Fuente Dé. Tomarlo evita una bajada muy larga y empinada y ofrece vistas panorámicas de praderas y hayedos dispersos. Los prados ondulantes contrastan fuertemente con los picos escarpados, con vacas y caballos pastando pacíficamente abajo. ¡Felicidades, has llegado a Fuente Dé, el final de una segunda etapa exigente pero memorable!
Nota: El primer tercio de la etapa de hoy (alrededor de 4 km, terreno T3) es particularmente exigente, tanto técnica como navegacionalmente. Muévete con cuidado, usa las manos cuando sea necesario y no sobreestimes tu capacidad. Mantente en la ruta GPS en todo momento y tómate tu tiempo en las secciones expuestas o sin marcar.